Un año más, Alcor acogió a antiguas residentes de las diez promociones que han pasado ya por el Colegio Mayor. Fue el pasado domingo 29 de mayo y la fiesta empezó con una Misa, celebrada por el capellán -“novato” en su caso para la mayoría de las invitadas- y adornada por el centro de flores que las antiguas residentes quisieron regalar a la Virgen.

Como cada año desde que se celebra este día, la Administración alegró los estómagos de todas y, sobre todo, nuestros ojos al decorar dos increíbles tartas con una foto de las residentes y con un logo gigante de Alcor. Si en algo coinciden todas las que han pasado en algún momento por el Colegio Mayor es en el cariño con el que recuerdan los cuidados de la Administración.

Después de reponer fuerzas, todas recordaron sus años en Alcor con un photocall preparado para la ocasión con las frases más escuchadas durante su estancia y que hacían referencia, entre otros, a los kilos engordados gracias al ya mencionado buen hacer de la Administración o a la estrategia del equipo de baloncesto de los primeros

Además de la alegría de reencontrarse todas, se llevaron a su casa un regalo del Colegio Mayor, como suele ser habitual. ¡Fue un día para recordar y disfrutar!